Aqui encontraran poesia cristiana con un mensaje y ademas de articulos para hacernos pensar como estamos viviendo y tocar a la alarma de nuestros corazones y abrir los ojos del alma para estar alertas.
Wednesday, October 16, 2013
La grandeza de Dios
La grandeza de Dios
Miro a mi alrededor cada mañana y veo la grandeza de Dios en cada nuevo amanecer y en el canto de las aves que alaban a su Creador
Cada respirar que hago veo y siento la grandeza de Dios, en cada prueba y situación que se me presenta veo la grandeza de Dios
Porque te reconozco como lo que eres mi Señor, eres mi Salvador y Redentor
Eres mi paz y refugio, ante ti tiemblan los problemas y los miedos se hacen nada ante la grandeza de Dios
Ante Él me presento en oración, para acurrucarme entre sus brazos y descansar en Él y poder sentir y saborear la grandeza de Dios en cada paso que doy Él va delante de mi
La grandeza de Dios es infinita, inmensa preciosa y sin igual porque ante su grandeza reconozco mi pequeñez ante tanta magnificencia maravillosa que del Salvador veo cada día
Yo te reconozco, Señor, por lo que fuiste, eres y serás siempre Salvador Rey y Dios Todopoderoso, la fortaleza de mi alma y sostén de mi vida y el amor que inunda todos los rincones de mi corazón
Por: Rebecca Vila Cano
Ante la Cruz,los Clavos y la Corona
Ante la Cruz, los Clavos y la Corona
Muchos de nosotros cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles y desesperadas de la vida nos volvemos ciegos y sordos ante cualquier señal de desvió que se nos ofrece en el camino. Nos olvidamos hasta de que Dios está ahí al alcance de una oración, un clamor. Porque nos gana la dificultad, la desesperanza, el dolor y el terror de que nos hundimos cada vez más y más. Cuando nos encontramos en esta situación, es aquí cuando debemos recordar el sacrificio que Jesús hizo por nosotros, cuanto paso por nosotros ante la Cruz símbolo de nuestros momentos menos gratos y oscuros que nos desvían de la Voluntad de Nuestro Dios. Los clavos símbolos del dolor que provocan las iniquidades que cometemos consciente o inconscientemente de que hemos pecado en contra de los Mandamientos que Dios nos ha dejado como ejemplo de vida y como vivirla bajo su Amparo y Presencia. La Corona símbolo de las espinas que se presentan en nuestro andar esperadas o no aparecen para confundirnos y atormentarnos para que nos alejemos de la Voluntad de Dios para nuestras vidas. Pero también simboliza nuestro lugar ante la mesa en el Cielo al lado de Nuestro Padre Celestial cuando damos el paso de fe y dejamos que Él nos transforme corazón adentro y darle una vuelta de 380 grados a nuestra vida para que podamos ver que maravilloso es Nuestro Dios siempre fiel y bueno, y podamos constatar una y otra vez cuán grande es Él y que sin Él nada somos y nada tendremos nada similar en el mundo con lo que Dios nos ofrece en bendiciones y milagros. Porque lo que Él nos ofrece tiene permanencia y prevalece para siempre, no son cosas ilusorias y pasajeras como son las cosas del mundo.
Por eso, ante la Cruz, los Clavos y la Corona, recordemos el gran sacrificio de Jesús y que todo vale la pena cuando reconocemos que solo en Dios hay vida eterna, salvación, perdón y nueva vida que nos acompañara a cada paso que damos siempre que reconozcamos y le demos la gloria y honra que Dios se merece todos los días porque nos demuestra siempre su gran amor, misericordia, bondad y su infinita e inmensa grandeza en todo tiempo y momento solo hay que saber de todo corazón Quien es Él ante las dificultades, Quien es Él en los tiempos de bonanza, Ante la Cruz, los Clavos y la Corona, demos gracias y alabemos a nuestro Salvador hasta la eternidad.
Por
Rebecca Vila Cano
Monday, July 8, 2013
Tú
Tú, Señor me has mostrados los verdaderos caminos de la vida cuando entraste en mi corazón llenándolo de todo lo que tanta falta me hacía, tu Dios eres el camino de la verdad y de la justicia en esos caminos deseo permanecer, sostenme y susténtame Padre porque solo Tú eres mi horizonte y mi centro la guía de todo buen camino. Solo Tú, Padre Amado porque para y por Ti vivo y sirvo Oh Señor mi Salvador y Consolador.
Por:
Rebecca Vila Cano
Por:
Rebecca Vila Cano
Saturday, June 22, 2013
Apariencias
Apariencias
Al ver la imagen de abajo me hizo meditar en lo siguiente. ¿Por qué se desprecia tanto a las personas con sobrepeso? ¿Cuál es la razón si Dios no hace acepción de personas y nos hizo a todos por igual a su imagen y semejanza? ¿Por qué nosotros lo hacemos? La sociedad en la que vivimos desde tiempos pasados se ha hecho objeto de burla a las personas sobrepeso, tanto en los medios de comunicación televisión, radio, prensa escrita, etc. ¿Tanto importa la apariencia física? Esto es carga de una sociedad estrecha de mente y que obedece a los “códigos de la moda” en donde todo el mundo tiene que estar en la línea de lo contrario esta fuera del “circulo exclusivo” de estar “in”. Se ha creado tanto y tanto repudio por estar sobrepeso que se ha puesto el “sello” de que este grupo de personas no merecen ni amor, respeto, compañía, amigos y todo lo que una persona tiene derecho a tener por simplemente estar en este mundo. Estar sobrepeso no es pecado mortal ni se le falta a ninguna ley. Antes de burlarnos de una persona sobrepeso pensemos que ellos son creación de Dios, que Él los ama porque tienen un corazón que vale la pena y un alma preciosa que vale la Sangre de Jesús. Que esa persona sobrepeso puede llegar a ser un amigo incondicional, que es una fuente de sabiduría e inteligencia, un hombro en donde desahogarse sin ponerte en ridículo. Que puede llegar a ser el amor ideal, a pesar de su apariencia porque tiene en su interior unas cualidades y de sentimientos capaz de enamorar a cualquier que pueda ver más allá de lo que los ojos físico llegan a ver. Todos y cada uno de los que habitamos el mundo tiene propósito y derecho a ser la persona que Dios creó gordos, flacos, blancos, negros, europeos, orientales, latinos o americanos todos fuimos hechos a su imagen y semejanza con la única diferencia de algunos rasgos para que hubiera distinción o sea la sal de la tierra.
Dios nos ama a todos por igual sin excepción, por eso uno de sus mandamientos nos exhorta a amaras a tu prójimo como a ti mismo. No hace excepciones todos somos iguales ante Él un corazón y un alma al que Dios anhela entrar y morar en él.
Escrito por: Rebecca Vila Cano
El árbol florecido

El árbol florecido
En el patio de atrás de la casa, en la casa del vecino hay un árbol que en el invierno se quedo desnudo sin una hoja y durante el verano y la primavera fue hogar de muchos pájaros con sus nidos y sus polluelos. Pero al llegar el invierno fue quedando deshojado y desnudo y toda su belleza verde quedo hecha nada solo un esqueleto de árbol seco y gris. Así nos pasa a muchos de nosotros en nuestro andar por la vida llega un momento de invierno en donde quedamos desnudos, grises y sin ningún verdor para alegrarnos. Nos quedamos sin pájaros que aniden en nuestro árbol nos quedamos solos o así lo pensamos. Cuando llegamos a ese punto es que nos damos cuenta que necesitamos tanto y tanto a Dios. Porque nuestros problemas son nuestro inviernos que nos han ido deshojando y hemos ido perdiendo la esperanza verde de las hojas de la confianza y la fe. Hemos perdido el verdor de la mirada puesta en nuestro Dios. Nos transformamos en el gris de la desesperación, enojo, desesperanza y apatía por todo lo que nos rodea quedamos sin hojas ni la alegría del cántico de los pájaros que ha anidado en nuestras ramas. Dejamos de ser refugio y pasamos a ser un árbol gris seco de toda esperanza y fe. Hemos dejado que los problemas nos sequen y tristemente nos hemos olvidado del agua y el verano reverdecido que es nuestro Dios. Si Dios es la primavera dulce que vuelve para hacer florecer cada planta y cada flor se renueva al llegar la primavera así es Dios primavera y verano que nos da calor y nos ayuda a florecer aun en medio del invierno más crudo Dios es nuestra corriente de agua que nos nutre y no pasa la sequia y siempre daremos fruto y nuestro verdor no cesara. Cuando reconocemos que somos el árbol seco que necesita del verdor que llega en primavera y verano, es aquí cuando dejamos de lucir tan grises y secos dejando entrar en nuestras raíces la Presencia restauradora de nuestro Creador y Salvador. Veremos como Él, como agua refrescante nos va nutriendo y renovando sacando el verdor que tanto necesitamos para salir de la sequia gris que se había apoderado de nuestro ser porque nos desviamos del sendero que Dios nos había marcado. Reconociendo que somos débiles y nuestras fuerzas y pensamientos son tan poco precisos que terminamos secos y gris como el árbol en invierno.
Por eso cuando damos el paso de fe dejando entrar al Señor en nuestros corazones reconociéndolo como la fuente de agua refrescante que nos da salvación y perdón. Aquí florecemos hermosamente, fuertes y firmes. Porque sabemos que sin Dios nada somos y regresaremos al invierno seco y gris que nos deshoja sin miramientos. Dios es y será siempre nuestro manantial de vida, su Palabra es nuestro fruto y su Presencia semilla que germina en el terreno fértil de nuestro corazón. Y que se expande para dar sombra a todo aquel que lo necesita y quiere dar ese pasó de fe y reverdecer como el árbol seco en primavera llego de verdor y el cántico de los pájaros que lo anidan.
Abramos nuestros corazones y dejemos que la semilla de Dios germine y florezca dando el fruto de vida eterna. Recibiendo el agua refrescante de su salvación y el abono de Su Palabra que nos da sombra y vida eterna. Seamos como el árbol sembrado a la orillas de la corriente siempre verde y su fruto siempre florece y la sequia no lo toca porque se nutre seguro de la corriente.
Escrito por
Rebecca Vila Cano
Wednesday, June 5, 2013
Como la rosa en la mano del Jardinero
Como la rosa en la mano del jardinero
Como la rosa en la mano del jardinero, así mi corazón está en la mano de mi Creador
Frágil y delicado, necesitado del cuidado y amor que el Padre Celestial me puede dar
Como semilla, fui sembrada en el campo y germine como la rosa, delicada y necesitada
Mis propias espinas me lastimaban, se convirtieron en mi cárcel, pero llego el Jardinero y con amor me fue recortando las espinas y quede libre para disfrutar del aire que me rodea y del amor infinito que me ha dado el Jardinero mi Salvador y Consolador
Porque soy como la rosa en la mano del jardinero, delicada y necesita de todos sus cuidados y atenciones, necesitada del alimento que me da del fertilizante que Su Palabra me otorga diariamente
Del agua que nutre mis raíces, así son sus bendiciones y milagros, su Presencia Divina me rejuvenece es como la sombra a la orilla del rio siempre fresca y restauradora,
Así soy como la rosa en la mano del jardinero, delicada y necesitada, porque mi corazón he entregado al Creador y Él es mi tierra fértil y mi arbusto fuerte que me sostiene todo el tiempo.
Escrito por
Rebecca Vila Cano
Monday, May 27, 2013
Esperanza
Te contaré como encontré la esperanza que tanto anhelaba en mi vida. Caminaba por sendas llenas de tribulaciones y tormentosos obstáculos y buscaba la salida de este laberinto lleno de miserias y desesperanzas. Mis lágrimas eran mis compañeras inseparables, estaban conmigo día y noche. Me inundaban el alma y el espíritu solo veía una oscuridad sin fin y que me tragaba cada día un poco más. Ya no tenía mis supuestos amigos se alejaron de mí, dejándome como un muerto en vida, no tenía reconocimiento de nada ni de nadie. Era una sombra molesta para todo mundo, hasta que alcance a escuchar la voz que me seguía desde mis desvaríos. Una voz dulce y humilde, que se había mantenido donde otros me habían rechazado. Esa voz me hablo en medio del pozo profundo lleno de miseria y desesperanza y esto es lo que me dijo esa voz:
Escúchame, mi querido hijo, déjame demostrarte cuan valioso eres y donde encontraras la paz y la esperanza que tanto anhelas. Déjame demostrarte en donde se encuentra y como hallarla. Quiero ser para ti, todo lo que has anhelado encontrar y con solo alzar una oración la puedes encontrar y encontrarme al mismo tiempo. Quiero ser para ti, alegría y sustento en tu andar, ser tu refugio cuando llegue la prueba. Ser tu ancla y tu descanso no importa el tiempo bueno o malo mantente aferrado a tu fe y confianza en mí. Conóceme, ábreme la puerta de tu corazón y entraré para ser uno con tu espíritu. Lo guardaré con celo porque me es preciado y único, te ofreceré salvación y perdón, te limpiaré con la Sangre de mi Único Hijo y te renovaré como el águila para que resurjas fortalecido. Moldeare tu vida como la arcilla en manos del alfarero, te haré una obra maestra digna de ser admirada y serás testimonio y testigo viviente de mi gran amor y poder. De que sigo VIVO y que fui, soy y seré el mismo hasta la eternidad. Soy el Consolador y Salvador, que fuera de mí, nada hay como has comprobado y que siempre estoy en control aun cuando has pensado que te he abandonado. Recuerda que soy siempre fiel y el mejor amigo que puedas tener jamás. Búscame y me hallarás a tu lado al alcance de una oración y elevando tu mirada al cielo. No la desvíes del frente nunca sin importa la situación porque recuerda tú haces tú parte y yo haré el trabajo más pesado y estoy contigo todo el tiempo te des cuenta o no porque me abarca la confusión si estoy contigo recuérdalo aquí estoy sin condiciones ni limites. Conóceme, escúchame y déjame entrar y sabrás que yo soy Dios y porque soy el Especialista de volver lo imposible para ti en posible para glorificarme en medio de ti y para que me reconozca por lo que soy y seré en tu vida. Yo soy esperanza y vida eterna búscame y tendrás esperanza todos los días hasta la eternidad.
Escrito por
Rebecca Vila Cano
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